Cop d'Art

CERÁMICA DE ALCORA

 

 

En Cop d’Art nos gusta arriesgarnos y luchar por lo que nos apasiona. Empezamos esta aventura en octubre de 2010, dentro de un marco golpeado por la crisis, el cierre de La Muy Noble y la casi desaparición de la cerámica tradicional alcorina.

Nuestro propósito es dar continuidad a la cerámica tradicional de Alcora de dos formas: reproduciendo piezas originales de la Real Fábrica del Conde de Aranda, de la Muy Noble e incluso de creación propia siguiendo los estándares propios del s. XVIII; e impartiendo clases en el propio corazón de nuestro taller, por el que ya han pasado más de 60 alumnos.

Además de las más de 500 piezas que componen nuestro catálogo, nos hemos logrado un hueco en diferentes actividades culturales y deportivas con nuestros trofeos personalizados. Son muchas las asociaciones y clubes que cuentan ya con su propio trofeo de cerámica artesanal para sus concursos u homenajes.

Pero sin duda alguna, nuestro afán principal es mantener viva la llama de la cerámica tradicional, manteniendo el mismo entusiasmo del primer día para seguir innovando e ilusionando a los amantes de la cerámica de Alcora con nuestro trabajo.

Alcora cuenta con tradición cerámica desde la prehistoria, pero su máximo apogeo y su lanzamiento a la fama mundial llegaron en 1727 por el IX Conde de Aranda. Éste, que recién había heredado los territorios de l’Alcalatén, quiso aprovechar el conocimiento sobre la cerámica que ya existía en la zona (Alcora contaba por aquel entonces con 24 hornos de cántaros y alfares), sus minas de arcilla y su proximidad al mar para abrir un negocio potencial: la creación de vajillas de loza para la aristocracia europea.

Así pues, como relata el Conde de Casals, levantó la edificación más grande y más artística que cuantas hasta entonces eran conocidas en aquella España, la Real Fábrica de Cerámica de Alcora, que acabaría llegando a todas las casas reales y la más alta nobleza mundial.